Es habitual explicar la Revolución neolítica como un proceso rápido en la escala temporal. Uno suele recibir la sensación equivocada de que, de la noche a la mañana, unos hombres prehistóricos que se desplazaban por el territorio recolectando y cazando se montan un terrenito en el que cultivar trigo y ordeñar a unas vacas a las que hace poco alanceaban. Probablemente el término “Revolución” no haya ayudado mucho. Colin Tudge, en unas breves, pero deliciosas 90 páginas destroza este concepto y defiende que hace 40.000 años, en el Paleolítico tardío, ya podíamos hablar de, al menos, protogranjeros. Y que lo que nos ha sido presentado como un cambio radical de sistema no era más que la consolidación de algo que llevaba tiempo gestándose
Tendremos que poner un poco de nuestra parte y apreciar las sutiles, pero importantes diferencias entre horticultura y agricultura (Tudge es londinense y se desplaza como pez en el agua en la terminología de una de las aficiones más populares en Inglaterra), para realizar un viaje de miles de años con salida en la actividad para pasar el rato y llegada en el trabajo a tiempo completo. Porque el autor nos cuenta como la agricultura es una bruja taimada que le tiende una trampa a la humanidad: una vez la pruebas sus enormes réditos, traducidos en incremento poblacional, te esclavizan para siempre haciendo imposible un regreso al modo de vida previo
La obra es un ejercicio de hipótesis, probablemente hechas por puro divertimento; el autor lo reconoce varias veces y en ningún momento las presenta como verdades absolutas (me ha sorprendido alguna crítica furibunda en este sentido). Creo que es un magnífico ejemplo de como un amplio conocimiento te da las herramientas para intentar explicar el mundo, preguntarte cosas y, al modo de la trampa de la agricultura, recabar aún más conocimiento. Es muy bueno el consejo de leer la Biblia como un informe de actividad agropecuaria y descubrir, por ejemplo que, frente a la mística que rodea los primeros cultivos, frente a esas películas del Oeste en las que los agricultores siempre son pequeñas familias desamparadas y los ganaderos cuentan con bandas organizadas de pistoleros, en la primera historia de buenos y malos del entorno judeocristiano, léase Caín y Abel, la víctima es el pastor y el asesino el cultivador
Si tiene dos tardes libres en las que no sabe que hacer, leerse este libro es una buena opción
LOS PÁJAROS DE AUSCHWITZ – Arno Surminski
Partiendo de un ensayo científico sobre la fauna ornitológica de Auschwitz que se publicó durante la Segunda Guerra Mundial, el escritor Arno Surminski fabula sobre como pudo haberse originado este
Hans Grote es guarda en el famoso campo de concentración, pero también es ornitólogo y desea estudiar la fauna del lugar. Habiendo conseguido permiso para realizar la investigación, escoge a Marek Rogalski, un prisionero polaco dotado para el dibujo, para que le ayude en la misma y realice las ilustraciones. A partir de aquí el libro describe diferentes salidas para realizar trabajo de campo de estos dos hombres, y aunque sea una obra de 186 páginas creo que abusa del número de las mismas pues en todas se da siempre el mismo planteamiento: el guarda centrado en su trabajo e inmune al horror que le rodea, y el prisionero preguntándose como un hombre que muestra esa sensibilidad hacia la naturaleza es tan insensible con la vida humana
De hecho, el que el ornitólogo sea el malo creo que es el mayor acierto. Recuerdo iniciarme en esta afición afectado de esa inocencia de la juventud, y, dejando que el sentimiento de grupo impidiera el paso a cualquier autocrítica, pensar que la gente con la que la compartía tenía que ser la mejor y llena de buenos sentimientos e intenciones. Luego el tiempo te pone en tu lugar y has de admitir que imbéciles hay en todas partes cuando tratas con tramposos que falsean sus datos, soberbios que prefieren humillar al ignorante antes que enseñar y acémilas que no muestran curiosidad e interés y que parecen estar allí sólo porque no tenían otra cosa que hacer. La naturaleza humana es compleja y en muchas ocasiones nos sentimos como ese Marek que no entiende a esos alemanes que componen música hermosa y aman a los pájaros mientras amplían las instalaciones del campo de concentración. Y quién sabe si en ocasiones no habremos sido el guarda de las SS, abstraídos en aquello que consideramos lo único que merece la pena y ajenos al dolor
Sobre estos y otros temas nos hace reflexionar un libro que se lee con comodidad, aunque tenga un ritmo un poco repetitivo en algunos momentos. A destacar que, a diferencia de lo que suele ser habitual, los nombres de las aves están bien traducidos y siguen la lista de SEObirdlife. No se puede decir lo mismo de la portada escogida para estas primeras ediciones de Salamandra donde una lámina del Handbook of the Birds of the World nos muestra una esplendida colección de limícolas que difícilmente veríamos en Polonia
LA MAGIA DE LA REALIDAD – Richard Dawkins
Desde hace ya unos años Richard Dawkins mantiene una enconada pelea contra la irracionalidad y la superstición; su lenguaje, en ocasiones demasiado vehemente, le ha granjeado no pocos enemigos y atacar su figura es algo común entre creacionistas y fanáticos religiosos
La obra que nos atañe, dirigida a un público juvenil o adulto no acostumbrado a divulgación científica, no muestra su habitual acidez en la palabra; encontramos un Dawkins mucho más calmado, más preocupado por la explicación que por el problema. Pero que no nos despiste el que no dispare con balas de cañón, sigue habiendo mucha pólvora en la idea principal del libro: es la ciencia y no la religión la que nos explica el mundo que nos rodea
Dividido en capítulos en los que aborda diversos temas: evolución, qué es el sol, el arco iris, los terremotos… comienza cada uno de ellos con el relato de uno o varios mitos que intentan explicar lo que se va a tratar, para después hacer una exposición de la explicación verdadera: la científica. La intencionalidad es clara: los mitos, aunque originales y bellos (y el autor así lo reconoce) fracasan a la hora de explicar lo que nos rodea. Se agradece la extensa recopilación de los mismos, que aporta nuevas historias a las que ya conocemos por nuestra tradición cultural ¿Acaso no son más divertidos esos primeros hombres sin rodillas y con cola de canguro de los aborígenes de Tasmania que la historia de Adán y Eva? Por otra parte esta estructura le sirve para dar una elegante bofetada a las explicaciones no racionales. El capítulo 4 “¿De qué están hechas las cosas?” en el que nos habla de moléculas y átomos no va precedido de ningún mito, simplemente porque no existen. Las historias de los libros sagrados no contienen más información sobre el mundo que la que conocían los pueblos primitivos que comenzaron a escribirlos
La obra está profusamente ilustrada por Dave McKean, prestigioso ilustrador y dibujante de cómics. Y, aunque ello nos proporciona algunas ilustraciones realmente hermosas, creo que falla en aquellos casos en que el dibujo es necesario para apoyar conceptos explicados en el libro al tratarse de una concepción más artística que científica. Con todo, dado que el objetivo es atraer a un público joven, si ello se ha conseguido bienvenido sea. No hay duda de que es una edición muy bonita
La prosa es sencilla y fácil de entender. Dawkins hace gala de la suficiente humildad para no intentar explicar aquello que él mismo reconoce no entender (por ejemplo, los quarks), y es de una claridad meridiana en los temas que sí aborda; sus ejemplos y analogías fijan el concepto de manera casi instantánea y se convierten en los mejores defensores de la idea principal del libro: que si bien nuestra imaginación puede construir hermosas historias, la realidad puede ser aun más maravillosa cuando se la conoce bien
DOCE PEQUEÑOS HUÉSPEDES – Karl Von Frisch
Pese a ser una obra cuya primera edición data de 1976, Doce pequeños huéspedes se sigue reimprimiendo regularmente con bastante éxito. La relación de repulsión-atracción que muchas personas tienen con los protagonistas de estas páginas parece jugar a su favor
¿Qué estudiante de Biología no ha experimentado cierta desazón cuando ese familiar o amigo, neófito en la materia, le pregunta cuánto vive una mosca? Tantas horas dedicadas al ciclo de Krebs, la genética de poblaciones o la selección natural y lo que la gente quiere saber es cuanto vive una mosca
Pues bien, donde otros pueden sentir desánimo, Karl Von Frisch encuentra el hilo para arrastrar a ese curioso a un mundo de estructuras bucales, extraños comportamientos reproductivos, estrategias defensivas y, por supuesto, tiempo de vida de la mosca
Con un estilo de lenguaje de otros tiempos y unas ilustraciones bastas y no siempre claras, seguro que es fácil encontrar cientos de libros modernos de entomología que satisfarán más al que busque síntesis de conocimientos. Pero el que se acerque a este libro que sepa que, precisamente, en ese estilo anticuado de contar las cosas radica gran parte de su encanto. Es como estar sentado en un taburete alto de un laboratorio lleno de alfileres y algodones que huele a acetato de etilo mientras el viejo profesor (la primera edición data de 1976, pocos años antes de su muerte) explica con pausa su conocimiento de toda una vida sobre estas criaturas. Encantadora es la completa descripción del circo de pulgas (es obvio que asistió a alguno), e imposible no sonreír ante el lamento de Von Frisch por el hecho de que hayan pasado de moda. Y gratificante esa ausencia de complejos animalistas en los consejos sobre métodos de exterminio de los pequeños huéspedes. Para Von Frisch una cucaracha es fascinante, pero es consciente de que la mayoría de la gente no quiere tenerlas en su casa
En definitiva, un libro de curiosidades más que de desarrollos; que evoca aunque asimismo enseña, y que demuestra que en la ciencia también cabe la nostalgia
¨Hay un libro siempre abierto para todos los ojos: la naturaleza¨
Jean-Jacques Rousseau